TEMPLUM

Mi cuerpo no es ningún templo y, por tanto, no necesita la adoración de unos falsos súbditos. Súbditos. ¿Súbditos?, ¿os atrevéis a llamaros así? Súbditos cuando nos humilláis con vuestras miradas lascivas. Súbditos cuando pegáis a las mujeres que decidieron acompañaros en vuestras miserables vidas. Súbditos cuando maltratáis nuestras puras mentes con vuestros celos, con … Sigue leyendo TEMPLUM